EL VAMPIRO

Quien de ustedes no se ha encontrado nunca con algún buen amigo, al que un día se le iluminan las ideas y decide pedirte prestado un buen número de discos, que sin lugar a dudas guardas como oro en paño. La duda resulta inevitable ¿se los dejo o no se los dejo? finalmente y siempre a regañadientes acabas accediendo a dejarle el preciado tesoro, bajo un sinfín de condiciones que evidentemente el amigo del alma acepta sin rechistar y siempre con cara de decir "-pero bueno... si nos conocemos de toda la vida... cómo puedes desconfiar de mí".
La historia termina de esta manera, el amiguete marcha contento de casa con los discos bajo el brazo, y tu te quedas desconsolado, contando los agujeros vacíos que quedan en las estanterías, que hasta hace unos momentos estaban ocupados por unos preciados discos.
A las pocas semanas comienza a asaltar la duda y decides llamar al amiguete, siempre bajo alguna excusa del tipo "-hace tiempo que no nos vemos... a ver que quedamos para tomar algo". Para luego asaltarle con la duda que te atormenta "¿recuerdas aquellos discos que te dejé hace un par de semanas?". La respuesta siempre es tranquilizadora, "-No te preocupes, que están bien".
A las pocas semanas ya no resistes más y te acercas a la casa de aquella persona que pronto dejará de ser tu amigo del alma y con la proximidad comienza a aparecer el destino final de los preciados discos "-Si... es que... se los dejé a un primo mío que es de mucha confianza y... aún no me los ha devuelto, pero tú tranquilo, que mi primo es buena persona".
Entonces es cuando marchas de casa de aquella persona que hasta no hace mucho era un buen amigo mientras te dedicas a dar patadas a l as paredes, para poder desahogar la rabia contenida durante la anterior conversación, y sabiendo que ya nunca más recuperarás aquellos preciados discos.
A mí, como seguramente todos ustedes, me ha pasado en alguna ocasión, hasta que te haces fuerte y decides perder amigos antes que discos, pues actúas egoístamente y decides que a la estantería que alberga los vinilos no se acerca ni Dios.
En una ocasión, un "buen amigo" me pidió que le pasase unos discos, recuerdo perfectamente que se trataba de dos álbumes de Motorhead, el "Live in England" y el "Orgasmatron" y el "Sonic Temple" de The Cult, no citaré el nombre de mi "buen amigo" pero les diré que le llamábamos El Vampiro, pues tenía todos los dientes con unas tremendas caries que se los había desgastado y ennegrecido, pero esto no era ningún impedimento para que nos pasara la litrona después de haber bebido él, al fin y al cabo, el cantante de Barricada y el de The Pogues, tenían la piñata en el mismo lamentable estado, así que tal defecto, cuando tienes 16 años se convierte en un valor añadido.
Como pueden imaginar, los discos nunca más aparecieron. Al Vampiro, lo veo en ocasiones y ya no me molesto en preguntarle por ellos..
Hace unas pocas semanas, me he vuelto a comprar el "Sonic Temple" y ahora siempre que me pongo a escucharlo, pienso en el Vampiro
As You Said
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Yo no tengo vinilos, pero siempre que me piden un cd prefiero grabarselo en un cd virgen y perder el dinero.
Germán nos comentó hace 2 años y 36 meses
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Yo dejé hace un tiempo unos videos y unos libros de Blur que creo que están en buenas manos, pero llevo dos años sin verlos y ya no sé si hacerme a la idea de la pérdida total...
sigh...warsaw_79 nos comentó hace 2 años y 36 meses
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A mí me ha pasado eso con unos discos de Oasis. La pregunta es: ¿Y por qué nosotros nunca nos convertimos en vampiros?
Sunes nos comentó hace 2 años y 36 meses
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Bueno, la chica a que le presté mis joyas de Blur, me dejó unos 15 discos de varios grupos, así que soy un poco vampira yo también, jajaja...
Pero creo que es mi único caso...
: /warsaw_79 nos comentó hace 2 años y 36 meses
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el disco Sonic Temple no lo presto ni en pedo!!
Beto Outter nos comentó hace 1 año y 14 meses