London Calling

Mick Jones, Paul Simonon, Joe Strummer y Topper Headon.
Londres se hunde y todos vivimos al lado del río. Estamos en 1979 y el punk se está autoextinguiendo. Los Sex Pistols ya no existen (aunque sí P.I.L.), y la mayoría de los grandes grupos punk ya han perdido la rebeldía y su enfoque musical está virando hacia la electrónica (Cabaret Voltaire), el post-punk (Joy Division), el reggae, el funk, etc...
Pero The Clash siguen siendo punk, aunque ya no suenen con la misma rabia que en su primer disco. Han decidido suplir la rabia por la madurez y utilizar el mestizaje para demostrar que los más punks son ellos en cuanto a actitud, y que los que más inteligentemente se libraron del punk y lo transformaron son ellos también.