Death Of A Party

Dave Rowntree, Graham Coxon, Alex James y Damon Albarn.
Blur, Blur... Eran mi grupo favorito cuando era pequeña. Les conocí con el boom del Brit-pop a mediados de los 90, cuando Oasis, Suede, Pulp y Blur eran grupos famosos que salían en la Súper-pop. 'The Great Escape' me parecía un discazo, así que me fui haciendo con la colección de discos del grupo. Llegamos al 97. Blur publica 'Blur', un álbum que se aleja del Brit-pop para meterse en terrenos más lo-fi, más experimentales y menos 'comerciales' y el resultado es: uno de los mejores discos de su carrera, una cima que a fecha de hoy aun no han podido superar. Death Of A Party ya no es un himno hedonista dedicado a las chicas, a la cerveza o a las clases medias británicas; sino que es un canto fúnebre por un joven solitario que se acaba suicidando. Y la música es tan turbadora como la letra: se acabaron los na-na-nas.